martes, 7 de diciembre de 2010

Otra vez en camino
















Por fin recibimos el fax desde Ulan Bator autorizandonos a entrar con el coche en Mongolia.
Queremos recuperar el tiempo perdido por lo que apuramos para llegar cuanto antes a Olgy, la unica ciudad donde preveemos que se podra cambia dinero y hacer acopio de comida y agua.
Desde España nos avisan que en el Norte del país hay grandes innundaciones. Nosotros vamos por la ruta Sur y de momento los problemas solo son en el Norte...

Rostros de Mongolia.










































































































Frontera Tsaanangurt, Mongolia.
























































La anciana de la fotografia estaba recogiendo excrementos de Yack para encender el fuego ya que al no haber arboles es el único combustible.
Las casas normlmente no tienen agua. Existen fuentes o pozos comunitarios y todos los días los niños son los encargados de ir a llenar los recipientes.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Retenidos en la frontera Mongola.


















































Dos días retenidos en una frontera perdida de la mano de Dios da para mucho.

Cuando nos dimos cuenta estabamos:

4 Cuatro coches españoles del Mongol Rally. 2 de los participantes de equipo "Genjis-Jote de la Mancha" terminaron montando un restaurantes español en Pekin.

1 Coche ingles y otros suizo tambien del Mongol.

2 Ciclistas franceses dando la vuelta al mundo.

1 Citroen 2CV que estaba haciendo Paris-Ulan Bator en solitario.

2 Americanos en un Land Rover Discovery que tuvieron que abandonar el Olgy, apenas 200km.

1 Newyorquino dando la vuela al mundo en una Yamaha XT 600

1 matrimonio en una PicK-up Nissan con cedula que viajaba con un crio de 1 año.
Al final, como no nos dejaban pasar a ninguno, acabamos jugando partidos de futbol en el aparcamiento de la frontera, hasta que nos largaron fuera. Eso si, los coches permanecieron retenidos 1 día mas.

Tierra de nadie. Entre Siberia y Mongolia.
















Salimos de Rusia los primeros y esperamos a que llegaran los franceses en las bicis, pero unos guardias fronterizos rusos a caballo con muy mala leche nos dijeron que nos esfumaramos.

Frontera Siberia- Mongolia
















En la frontera nos encontramos con un equipo español y otro ingles del Rally Mongol además de un franceses que estaban dando la vuelta al mundo en bicicleta, llevaban un año de recorrido desde que salieron y les quedaban dos. Quedamos que cuando pasaran por España nos irían a visitar.
Los Rusos no querían dejarles pasar. En la frontera de Tssanangur solo es posible si vas en un vehículo, ya que tienes que atravesar una zona completamente desértica. Por lo que montamos las bicis en los coches y ellos se metieron en la parte a atrás. Al final cruzaron antes que nosotros ya que nos tuvieron 2 días retenidos.

Siberia




























































Cuando piensas en Siberia realmente te imaginas espacios desolados, fríos y gente distante.
La primera impresión, por lo menos para nosotros que entramos por Barnaul es que es todo lo contrario. Ves coches cargados de kayacks, casas de madera que no desentonarían en Suiza y en general un alto o muy alto poder adquisitivo. Todo es carisimo.
Conforme vas en dirección Oeste y te alejas de los grandes núcleos de población aparece la Siberia que has visto en el cine o la tele.
El vodka es la bebida nacional y el nivel de alcoholismo es muy grande.
Cuando circulas de noche, te puedes encontrar, como a nosotros nos paso, un individuo dormido en el arcén con las piernas dentro de la carretera o gente andando por el centro totalmente borracha.
Al amanecer cuando llegamos a Tawata buscando la frontera con Mongolia. La ciudad parecía sacada de una película de terror. Los edificios de madera abandonados con todos los cristales rotos y llenos de cuervos. Las dos calles de la ciudad completamente desierta y los -2º de temperatura hacia que no quisieramos ni bajarnos del coche.