sábado, 4 de diciembre de 2010

Frontera Siberia- Mongolia
















En la frontera nos encontramos con un equipo español y otro ingles del Rally Mongol además de un franceses que estaban dando la vuelta al mundo en bicicleta, llevaban un año de recorrido desde que salieron y les quedaban dos. Quedamos que cuando pasaran por España nos irían a visitar.
Los Rusos no querían dejarles pasar. En la frontera de Tssanangur solo es posible si vas en un vehículo, ya que tienes que atravesar una zona completamente desértica. Por lo que montamos las bicis en los coches y ellos se metieron en la parte a atrás. Al final cruzaron antes que nosotros ya que nos tuvieron 2 días retenidos.

Siberia




























































Cuando piensas en Siberia realmente te imaginas espacios desolados, fríos y gente distante.
La primera impresión, por lo menos para nosotros que entramos por Barnaul es que es todo lo contrario. Ves coches cargados de kayacks, casas de madera que no desentonarían en Suiza y en general un alto o muy alto poder adquisitivo. Todo es carisimo.
Conforme vas en dirección Oeste y te alejas de los grandes núcleos de población aparece la Siberia que has visto en el cine o la tele.
El vodka es la bebida nacional y el nivel de alcoholismo es muy grande.
Cuando circulas de noche, te puedes encontrar, como a nosotros nos paso, un individuo dormido en el arcén con las piernas dentro de la carretera o gente andando por el centro totalmente borracha.
Al amanecer cuando llegamos a Tawata buscando la frontera con Mongolia. La ciudad parecía sacada de una película de terror. Los edificios de madera abandonados con todos los cristales rotos y llenos de cuervos. Las dos calles de la ciudad completamente desierta y los -2º de temperatura hacia que no quisieramos ni bajarnos del coche.















Después de Uzbekistan vuelta a entrar en Kazajstan y dirección norte hasta Siberia.
No recomiendan subir hasta Barnaul ya que las pistas del sur están totalmente embarradas.
Llegamos a ver la frontera China a solo 80km, que lastima de visados y permisos.
La temperatura cae en picado y comienza a llover. Incluso a lo lejos en las cumbres de algunas montañas vemos la nieve.
Tardamos unos tres horas en conseguir Rublos, ya que no todos los bancos cambian dinero.

Uzbekistan, Samarkanda.
















Samarkanda
















Después de leer mil historias de viajeros que llegaron a esta mítica ciudad te quedas un poco colgado al comprobrar lo que hace el turismo.
Boutiques de marcas, Mac Donalds, limousinas, Hoteles de lujo, etc. El templo merece la pena, pero las excursiones de turistas bajándose del autobús y la marabunta de gente corriendo de un lado para otro hizo que rápidamente volviéramos al camino.

Uzbekistan
















Llegamos a Samarkanda a la 1:00 de la madrugada. La frontera de Taskhent estaba en obras y tuvimos que pasar por otro paso a 200km de distancia. Tardamos 6 horas en cruzarla.
En este hotel se quedaron flipando cuando llamamos a la puerta. No se podian creer que vinieramos de España en "eso".
Tras varios días sin poder ducharnos, fue todo un lujo.

Saliendo de Kazajstan.











Estabamos comiendo al borde de la carretera cuando paró un camión lleno de gente en la parte trasera. De allí bajaron una cuantas personas. El hombre de la foto se acercó y a traves de su nieto que hablaba algo de ingles, me comento que era el primer turista que veia. Se habia llevado 30 años en un Gulag sovietico y ahora era cuando podia moverse libremente por su país. Iban al medico a unos 400km de distancia. Me pregunto que si tenia hijos, y al decirle que sí, me dijo que queria regalarles algo: me dio tres monedas, una para cada una, para que no me olvidara de él. Fue uno de los momentos mas emocionantes del viaje.
Las monedas las tenemos en casa guardadas como un tesoro.